GRANADA, SU MIÉRCOLES SANTO, Y SU CRISTO DE LOS GITANOS

GRANADA, SU MIÉRCOLES SANTO,

 Y SU CRISTO DE LOS GITANOS

Por

José Manuel Garzón Rubio

 

     Un año más, celebramos el Miércoles Santo en la encantadora y señorial ciudad granadina.  Granada vibra de alegría, devoción y gran fervor en su Semana Mayor.  La ciudad se engalana, el gran macizo de su Sierra Nevada refleja en ella el blancor y pureza de sus laderas, y en los rostros de cuantos la visitan observamos la satisfacción en sus pupilas; y en sus bocas exclamaciones de: ¡belleza! ¡Embrujo! y ¡misterio! junto con la gran incógnita de no saber lo que al final de su estancia encontrarán en esta delicada, bella y misteriosa ciudad en este día.  Gran ambiente nacional e internacional se percibe por todos los rincones de la urbe.

     El barrio del Albayzín con sus calles empedradas, estrechas, laberínticas y empinadas; con sus muchos aljibes, iglesias y conventos mudéjares, es el barrio granadino por excelencia con aromas a jazmín, galán de noche, rosal y clavel que perfuma el medio ambiente de este emblemático lugar granadino.

     El Sacromonte con las falladas de sus cuevas encaladas de un blancor puro, compite con las laderas blancas de la Sierra Nevada, y a su vez, se embellece para ver pasar al Cristo, su Cristo, El Cristo de los Gitanos.

     La Abadía del Sacromonte abre su cancela un año más para acobijar a su imagen, El Cristo del Consuelo. Y allá, en la parte baja del valle, la Granada tranquila y asentada con su gran cúpula catedralicia y bajo su manto la Capilla Real granadina y Sagrario, monumentos de gran valor histórico artístico de la ciudad cristiana.

     La tarde noche del Miércoles Santo en Granada, es  emocional, espectacular y excepcional al ver pasar a lo largo de las muchas calles, paseos, caminos y cuestas, tan emblemática de la ciudad, a la Insigne, Pontificia Real Colegial y Magistral Cofradía del Santísimo Cristo del Consuelo y María Santísima del Sacromonte, o El Cristo de los Gitanos, como popularmente se le conoce en la ciudad.

     Me gustaría hacer un breve recorrido histórico sobre el Cristo y su lugar de descanso; para así,  introducir al visitante, este Miércoles Santo de la Semana Santa en la ciudad granadina.   

     Por el antiguo camino de Guadix llegamos a la Abadía del Sacro monte, donde se encuentran las tumbas y catacumbas en las que se depositaron los restos del patrón de Granada San Cecilio, de donde proviene el nombre de Sacromonte.

     La leyenda explica los primeros pasos del cristianismo en la ciudad granadina, cuando llegaron desde Roma los siete Varones Apostólicos, de nombre Cecilio, (fundador de la sede episcopal de Granada), Eufrasio, Hesiquio, Indalecio, Tesifonte, Torcuato y Segundo.  Estos siete Varones reconocidos como mártires, fue identificado el lugar del  mismo en lo que hoy es la colina del Sacromonte, siendo aquí, en 1604, y por orden del entonces arzobispo de Granada Don Pedro de Castro, donde se erigió una Abadía con un Abad y veinte canónigos para guardar y proteger las reliquias de los primeros evangelizadores de la Bética.  También se fundó una Colegiata de estudios mayores dedicados al derecho y carrera eclesiástica.  En la actualidad, es en la iglesia de la Abadía, donde tiene su sede el Cristo del Consuelo o El Cristo de los Gitanos, obra del insigne escultor José Risueño.

      José Risueño, (1665-1732) fue uno de los grandes artistas granadinos del siglo XVII, gran técnico en las artes que trabajó la piedra, modeló el barro y talló la madera.  Tuvo una gran influencia de Alonso Cano, particularmente en la pintura y talla de madera. También fue influenciado por la escuela flamenca especialmente por Van Dyck, y el tenebrismo italiano.

     La imagen del Cristo de los Gitanos obra comisionada por el entonces Presidente del Cabildo del Sacromonte Antonio Mendoza en 1698, es una talla de Cristo muerto de cuatro clavos, con los pies apoyados en un subpedáneo que el escultor José Risueño se inspiró en las obras realizadas por Zurbarán y José de Mora en el naturalismo que le dio a sus esculturas.  El cuerpo del Cristo, al que el paño de tela encolada pone un contrapunto de agitación barroca, cae a plomo, recto, sin torsión, con toda la pesadumbre de la muerte reciente, que todavía no ha borrado la tensión de las cejas ni bajado la inflamación torácica.  Es en esta imagen, donde el gran naturalismo en los músculos fláccidos, en la fragilidad escalofriante de las rodillas, en la gran facilidad de policromar, limpia de sangre, entonada en gamas dominantes verdosas y ocres, o en el detallado y fino equilibrio, que las manos del escultor dieron a sus gubias para realizar la talla de los muy delicados pies, hace de esta imagen  una magnífica obra de arte del escultor granadino.

     El Cristo fue hallado en las Santas Cuevas en 1939, en un muy deteriorado estado lleno de suciedad, su policromía se encontraba en muy malas condiciones debido a la humedad y falta de cuidados a lo largo de muchas décadas.

     Recién finalizada la guerra civil española en 1939, un grupo de gentes humildes, sencillas  y con una gran devoción al Cristo del Consuelo, encabezado por José Liñán Fernández “Poyatos”, su esposa Encarnación Fernández  Molina y otras varias mujeres vecinas de La Abadía, sacaron al Cristo de las cuevas para limpiarlo con cáscaras de cebollas y darle mejor presencia a la imagen de Risueño. 

     La imagen original del Cristo del Consuelo tuvo  que ser restaurada varias veces, la primera restauración se realizó en 1969 por Aurelio López Azaustre y la segunda entre 1994-1995 por Carmen Bermúdez, Amelia Cruz Guzmán e Inés Osuna Cerdas.  Fue en una de estas restauraciones, cuando al efectuar un análisis completo de la talla y hacer unas radio-grafías de la imagen, se pudo observar que el Cristo había sido tallado magistralmente por separado en 32 o 33 piezas para después unirlas cada una de ellas con  pernos de madera, y de esta forma conseguir  una perfecta anatomía, unidad y equilibrio en esta magistral talla de José Risueño.     

     En la actualidad, el Cristo del Consuelo que procesional uno de los recorridos más largos de Semana Santas de España con más de diez kilómetros, y una duración de más de once horas, es una magnífica réplica de Miguel Zúñiga realizada en 1989.

     El Cristo descansa sobre un trono de madera tallada con canastillo de forma piramidal que fue realizado por López Marín entre 1994-1996, su peso es de 900 kilógramos y es zarandeado por sus 36 costaleros y costaleras a lo largo de los muy difíciles y tortuosos kilómetros  de recorrido.

     La Insigne, Pontificia Real Colegial y Magistral Cofradía del Santísimo Cristo del Consuelo y María Santísima del Sacromonte fue fundada en 1939, por Estévez Montoso, José Jiménez, Agustín Pacetti y José Liñán Fernández “Poyatos” quien aportó 300.00 pesetas para hacer frente a las necesidades de la cofradía.  Los estatutos de la cofradía fueron aprobados por el entonces Cardenal Parrado el 14 de mayo de 1939.   El color de su hábito es morado, con antifaz y cíngulo rojo con capa dorada.  Consta de 700 hermanos, 60 nazarenos y 156 camareras, siendo su camarera mayor  Doña María Trinidad García Liñán  y su hermano mayor es Don Francisco de Paula López Cánovas.

     La salida de esta cofradía se efectuará a las 20,45 horas de la  iglesia del Sagrado Corazón de Jesús (PP. Jesuitas) en la Gran Vía de Colón,  con un recorriendo que continuará por Gran Vía, Reyes Católicos, Plaza del Carmen (22,00 horas), Navas, San Matías (22,35 horas), Plaza de Mariana Pineda, Ángel Ganivet (Tribuna Oficial 22,45 horas), Puerta Real, Mesones, Marques de Gerona, Plaza de las Pasiegas, Santa Iglesia Catedral, Cárcel Baja, Gran Vía (00,30 horas madrugada), Reyes Católicos (00,50 horas madrugada), Plaza Nueva, Plaza de Santa Ana, Carrera del Darro (01,20horas), Paseo del Padre Manjón (01,50 horas), Cuesta del Chapíz, Peso de la Harina (02,10 horas madrugada), Camino del Sacromonte, Puente Mariano, Carril de los Coches, a su Templo en la Abadía del Sacromonte (07.00 de la mañana).    

     A lo largo de su trayectoria procesional y por cada uno de estos lugares tan emblemáticos de la ciudad, el visitante podrá deleitarse de una gran belleza artística y monumental. 

     En la Plaza Nueva, se puede admirar La Audiencia o Palacio de Justicia, magnífica representación renacentista que trazó Diego de Siloe. El Pilar del Toro y la iglesia de Santa Ana.  Seguidamente, la Carrera del Darro desde donde podemos ir admirando al elevar nuestra mirada hacia la parte alta y a la derecha de la misma, las impresionantes torres de defensa de la Alhambra tales como: La torre de la Vela, mandada a construir por el fundador de la dinastía Nasri, Muhammad Ben Nasr, Al-Ahmar, Muhammad I, (1237-1273), Torre de Alquiza, Torre del Criado del Doctor Ortiz, Torre del Homenaje, el Cubo de la Alhambra  y la Torre de la Tahona.  Esta es la Granada que el poeta francés Gautier llamase “esa Jerusalén celeste” y otro poeta cordobés Al-Saqundi la describió como “pasto de los ojos y elevación de las almas”. 

     Avanzando un poco más hacia arriba, nos encontramos con los únicos baños públicos árabes que se conservan en la ciudad, y que popularmente son conocidos como “El Bañuelo” del siglo XI.  El Puente del Cadí, El Convento de Santa Catalina de Zafra del siglo XVI, y la iglesia Parroquial de San Pedro y San Pablo, con sus techos mudéjares, son ejemplos arquitectónicos en este breve recorrido procesional en la tarde noche de Miércoles Santo en Granada. 

     Sin embargo, queda por recorrer el tramo más misterioso, más místico religioso y al mismo tiempo más pagano de todo el recorrido procesional de esta cofradía.  Un poco más adelante está El Convento de San Bernardo a los pies de la Alhambra.  Subimos a la izquierda por la Cuesta del Chapiz donde se encuentra a la derecha la Casa del Chapiz, hogar de adinerados y famosos moriscos granadinos llamados Chapiz y hoy Centro del Instituto de Estudios Árabes.  Continuando y subiendo un poquito más y a la derecha, nos encontramos con El Camino del Sacro-monte, el famoso barrio de las cuevas de los gitanos donde ellos tienen sus moradas, las Siete Cuestas, para finalmente; llegar a la Abadía del Sacromonte, lugar donde reposa El Cristo del Consuelo o El Cristo de los Gitanos.    

     Desde El Camino del Sacromonte hasta el final del recorrido procesional; éste, está lleno de magia, misterio, embrujo, misticismo y paganismo. 

     El cielo granadino cubierto de estrellas radiantes de luz celestial-mística-religiosa, el rielar de la luna que aparece sobre las almenas de las torres iluminadas de la Alhambra, el redoblar de los tambores, el sonido de los cornetines y trompetas, y el crujir del fuego entre los fulgores de las hogueras de aulagas que prenden los gitanos del Sacromonte a las entradas de sus cuevas para ver pasar al Cristo mientras lo  vitorean, aplauden y cantan saeta tras saeta al compas de los acordes de sus guitarras, junto con el humo ascendente hacia el azulado cielo granadino, para encontrarse con las brillantes estrellas en el firmamento, que tantas y tantas veces cantara en su poemas San Juan de la Cruz; hace de todo este vivir de un pueblo que con su embrujo mágico, místico y religioso, nos hace pensar en los claros obscuros (tenebristas) de los cielos en las pinturas del cretense  Domenicos Theotocopoulos “El Greco” para que de esta manera, el espectador se encuentre en un mundo de fantasía, en un mundo de misterio, en un verdadero éxtasis en esta noche inolvidable del Miércoles Santo en la ciudad granadina

      Pero, si verdaderamente se desea observar una panorámica completa de este gran espectáculo pagano religioso, viendo al Cristo siendo llevado a  hombros de sus costaleros; subiendo  a lo largo de este recorrido, les recomiendo dos grandes parcos miradores naturales para presenciar todo ese misterio procesional, su embrujo, su encanto, su  fervor religioso y un sinfín más de realidades y fantasías que el mismo observador podrá extasiarse de acuerdo con su grado de interpretación.  

     Uno de estos miradores, es el muy famoso paseo de la fuente del Avellano, lugar favorito para el escritor granadino y padre de la Generación del ´98, Ángel Ganivet y su amigo y compañero de cofradía del Avellano Nicolás María López, escritor también; que firmaba bajo el seudónimo “Antón de Sauce”.  La Cofradía del Avellano era una reunión de intelectuales granadinos de tertulias informales, similares a los centros helénicos.  Melchor Almagro escribió sobre las fuentes de Granada “Ninguna ciudad en España tiene tan lindas ni tan múltiples fuentes como Granada”.

     El otro mirador, el cual me trae muy buenos recuerdos de mi infancia pero un poco más distante que el anterior; es la Silla del Moro, que fue una construcción de vigilancia y protección para el Generalife y la acequia real que abastecía de agua a toda la ciudad granadina.    Desde aquí, la panorámica de toda la Abadía, Sacromonte, Albayzín, y al fondo la Granada moderna, es verdaderamente espectacular.      

     Hace ya algún tiempo, cuando me encontraba en EE.UU.  Escribí  un  pequeño poema dedicado al Cristo de los Gitanos que dice así:

Cristo de los Gitanos


Que bella eres Granada,
que hermosa es tu Alcazaba,
erguida como ciprés
en abismo te levantas.

La campana de tu torre
en silencio se relaja,
de alegría y pena
a ver a Cristo que pasa.

A los pies de tu colina
las aguas del río bañan,
mi antiguo barrio moruno
donde mi Cristo descansa.

Frente al palacio de la Alhambra
los gitanos ya te cantan,
con hogueras se iluminan
las fachadas de sus casas.

Por las siete cuestas suben
los gitanos de las zambras,
y en la lejanía se oyen
los acordes de sus guitarras.

 

     Con este poema dedicado al Cristo de los Gitanos, y a muy altas horas de la madrugada, bajo el resplandor de las estrellas, las muchas hogueras de aulagas iluminando al Cristo a lo largo de su recorrido final por la Abadía del Sacromonte, la aproximación del amanecer de un  nuevo día, junto al gran fervor religioso del pueblo granadino; finaliza este Miércoles Santo, en una ciudad repleta de historia, embrujo, encanto  y pasión.

José Manuel Garzón Rubio

 

 Mapa desde El Paseo De Los Triste hasta la Fuente del Avellano

 

Bibliografía

     Promociones Culturales Andaluzas, S.A. “Gran Enciclopedia de Andalucia”, Ediciones Anel, S.A. Granada, 1979.

     Rafael Hierro Callejas, “Granada”, Editoral Everst, S.A. León, 1983.

     José Fernández Castro, “Ramas de mi árbol”, Compañía Literaria, Madrid, 1995.

     Emilio Villar Yebra, “Granada Insólita”, Ediciones Albaida, Granada, 1998.

     Mi más sincero agradecimiento a Doña María Trinidad García Liñán, Don Francisco de Paula López Cánovas y Don Agustín Pacetti por sus comentarios informativos.

     

     José Manuel Garzón Rubio

     Catedrático Emérito de Filología Hispana y Historia del Arte

     de Culver Military Academies

     Culver, Indiana, EEUU

     Es autor de innumerables artículos en España y Estados Unidos de América: entre otros, ´´Cronología de Pablo Ruiz Picasso´´ Sur, (Málaga, España, 9 de agosto de 1981); ´´Picasso en el museo de Chicago´´ Sur, (Málaga, España, 25 de octubre de 1981); ´´La   infancia de un genio´´ La Comunidad, (Los Ángeles, California, EEUU, 25 de octubre de 1981); ´´Primera década de la muerte de un genio´´ Sur,  (Málaga, España, 8 de abril de 1983); ´´A diez años de la muerte de un genio´´  Mundo Artístico,   (Los Ángeles, California, EEUU, 7-13 de abril de 1983);  ´´Picasso, 17 años después de su muerte´´ Sur, (Málaga, España, 4 de noviembre de 1990); ´´Las mujeres en la vida de Picasso´´ Sur, (Málaga, España, 11 de noviembre de 1990); ´´Picasso y Gertrude Stein, su amigo inmortal´´ Sur, (Málaga, España, 18 de  noviembre de 1990); ´´Cifras escalofriantes por las obras de Picasso´´ Sur, (Málaga, España, 25 de  noviembre de 1990); ´´Última visita a su ciudad´´ Sur, (Málaga, España, 10 de  octubre de 1992); ´´Picasso his last visit to Málaga´´ Sur,  (English Edition, Málaga, España, 29 de  abril de 1994); ´´Picasso and the bull in art´´ Sur, (English Edition, Málaga, España, 27 de  mayo de 1994); ´´Picasso y los toros´´ Picasso vuelve, Sur, (Málaga, España, 27 de  noviembre de 2003);  “Expresiones e Ideologías Políticas en la Pintura” Un año después, Sur, Málaga, España, 27 de octubre de 2004. “Ciento veinticinco años del nacimiento de Picasso” Sur,  (Málaga, España, 25 de octubre de 2006).

 

 

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Comentario por José M.Garzón Rubio el marzo 23, 2011 a las 8:25pm

Sr. Agüelles,

Muchas gracias por sus palabras tan amables referente a mi artículo envíado ayer. 

Un cordial saludo de,

J.M.G. 

Comentario por Fernando Argüelles el marzo 22, 2011 a las 4:52pm
Gracias por compartir con nosotros tantas cosas en torno a la querida cofradía de Los Gitanos. La hermandad, precisamente, inicia ahora sus cultos cuaresmales con triduo jueves, viernes y sábado y el domingo la Función Principal y el Pregón.

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